El LeBron más sincero: habla claro sobre lo que sintió en las Finales de 2011

El LeBron más sincero: habla claro sobre lo que sintió en las Finales de 2011

James reconoce que superar ese mal momento fue el mayor logro de su carrera.

Todos los mortales, por leyendas que sean, pasan por momentos complicados a lo largo de su vida. Y por supuesto, esto no es algo indemne a los deportistas, y por ende, a los jugadores de baloncesto. En su temporada número 17 en la NBA y con los 35 años en el horizonte el próximo 30 de diciembre, LeBron James se ha confesado. Y lo ha hecho con Dave McMenamin, de ESPN.

La derrota de LeBron James ante Dallas

Corren buenos tiempos para el de Akron, con unos Lakers enrachados (han ganado 21 de sus 24 partidos hasta ahora) y con números que no le colocan demasiado lejos del MVP: 25,9 puntos, 6,8 rebotes y 10,8 asistencias por encuentro. Por tanto, no parece ni mucho menos descabellado pensar en el cuarto anillo para LeBron. Pero hubo un tiempo, peleando por el título de 2011, en el que James lo pasó realmente mal.

Fue en las Finales de 2011 y tras la temporada del primer gran cambio de su vida, cuando dejó los Cleveland Cavaliers en verano de 2010, (dónde llevaba desde su llegada a la liga en 2003) para marcharse a los fascinantes por aquel entonces Miami Heat. Tras meterse en la lucha por el título y llegar a ir con ventaja (2-1) frente a Dallas, los Mavs de Nowitizki dieron la vuelta para imponerse por 2-4 y hacer vivir momentos duros al futuro Hall of Famer.

«La derrota ante Dallas en las Finales de 2011 me hizo saber que el aspecto físico no sería suficiente para ganar. Tuve que salir de mi zona de confort y perdí mi amor por el juego», confesó LeBron James, que no duda en señalar que, superar ese bache, para él, fue «el mayor logro de mi carrera». En dichas Finales, promedió 15,3 puntos, 4,7 pérdidas y malos porcentajes de tiro, pero se rehizo con dos anillos seguidos, los primeros de su carrera, en 2012 y 2013 antes del que ganó con los Cavs en 2016 ante Golden State.

Alucinado con el nivel de sus hijos

LeBron James afronta quién sabe si los años finales de su carrera, pero lo cierto es que después le quedará mucho más baloncesto que vivir. Sus hijos apuntan maneras y para muchos son mejores tiradores que él. E incluso para el propio LeBron: «¡Nunca podré enfadarme con los hechos! Bronny tiene un lanzallamas! Y por cierto, probablemente yo sea el tercer mejor tirador de la familia. Bryce Maximus también tiene mucha puntería», respondió el 23 de los Lakers a la reflexión de Paul Biancardi, de la ESPN, que le decía que «espero que LeBron no se enfade conmigo pero creo que el tiro en suspensión de Bronny es un poco mejor».

Bronny James, el mayor de los hijos de LeBron (15 años), apunta al Draft de 2023 y ha recibido una oferta de los universidades míticas como los Wildcats de Kentucky, Duke, Kansas o UCLA. Por su parte, Bryce Maximus, con 12, sigue con su período formativo.

 

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