Marc la mete tras dos palmeos… con la cabeza. Ante los Sixers, todo vale (Vídeo)

Marc la mete tras dos palmeos… con la cabeza. Ante los Sixers, todo vale (Vídeo)

Durante más de tres cuartos, el FedEX Forum tembló ante la posibilidad de ser el primer pabellón de la liga que caía frente a uno de los peores equipos de la competición. Philadelphia 76ers entró tres puntos por delante, 67-64, en el último cuarto de su partido frente a los Memphis Grizzlies. Fue entonces cuando los locales se dieron cuenta que tenían que ponerse el traje de faena. Un parcial de 17-28 en los últimos 12 minutos les dio la victoria por 84-92, en una noche desacertada de Marc Gasol, que anotó nueve puntos. Eso sí, capturó 11 rebotes.

Tampoco es que recibiera muchos balones el mediano de la saga Gasol en el encuentro. Lanzó en ocho ocasiones a canastas en los 39 minutos que estuvo en pista. Anotó la mitad, cuatro. Una de las acciones que no subió el marcador fue lo más destacado de un partido descafeínado. Con los Grizzlies nueve arriba en el segundo cuarto, Marc recibió una falta. Él siguió jugando. Lo hizo con la cabeza. A la segunda, consiguió anotarla ante los aplausos de los pocos aficionados que acudieron al pabellón de Tennessee.

Por parte de los jugadores de Dave Joerger, el máximo anotador sería Mike Conley. El base sumó 20 puntos ante los Sixers, y lideró la reacción local, bien secundado por Zach Randolph, que anotó. Los siguientes anotadores locales anotarían 13 tantos. Tanto Jeff Green como Matt Barnes, este último desde el banco, tendrían una actuación destacada dentro del irregular partido de los Grizzlies, que perdieron 26 balones.

En los visitantes, que siguen sin ganar con el escalofriante dato de 18 partidos disputados, el mejor fue Isaiah Canaan, que sumó 16 puntos. Jahill Okafor estuvo en números muy similares a Marc, anotando 9 tantos y sumando dos rebotes más bajo los aros, 13. Al menos, los Sixers se llevaron una buena noticia. El base T.J. McConnell sintió que es anotar un tiro de campo. No lo había hecho en 18 partidos. Rompió el primer maleficio de Philadelphia. Ya veremos si llega el segundo, que es ganar.